El tamaño de mis problemas

El tamaño de mis problemas

Mis problemas son tan grandes como mi capacidad de interpretarlos.

 

Semanas atrás durante mi mes de poesía (lee más aquí), asistí a un concierto de música clásica en Berkeley y mientras me disponía a regresar al auditorio después de la pausa del intermedio, noté un caballero bien vestido y guapo observando a una asiática que pasaba en frente de él usando “pantuflas”……si usando pantuflas; fue muy gracioso escucharlo decir en voz alta: “Come mai questa vieni qui in pantofole/ ¿Cómo es que esta se atreve a venir acá en pantuflas?”. …..a lo que yo le respondí: “Ma tu sei in Berkeley ricorda/Pero tú estás en Berkeley recuerda”.

 

Este breve y desapercibido intercambio para quienes nos rodeaban lo encuentré fascinante. El poder que te ofrece hablar otros idiomas es único y tal como en este ejemplo te permite reconocer cosas que de otra manera serían inexistentes a nuestra percepción.

 

En este mes de noviembre cargado de profundas reflexiones, búsquedas y ajustes en rutinas de vida, quiero apreciar la relación que encuentro entre la habilidad de hablar distintos idiomas, y nuestra habilidad de darle una útil lectura e interpretación a los problemas y dificultades que se nos presentan en la vida.

 

Cuando la lectura o interpretación que le damos a lo que nos pasa está limitada a sólo un idioma (enfoque, forma de interpretar, creencia), por lo general suceden cosas en nuestras narices que no somos capaces de entender y muncho menos responder en una dirección proactiva ¿Te suena familiar?

 

¿Cuántas veces ante un problema te has sentido como el indefenso turista que visita un país nuevo y que desconoce sus reglas de funcionamiento?

 

Ahora que se acerca el cierre de este año 2017, es un buen momento para plantearnos o re-plantearnos el aprender nuevos idiomas:

 

  • El idioma de mantener nuestras ambiciones en alto sin atacar nuestra salud.
  • El idioma de confiar en que siempre hay una parte de la película que no podemos ver, por lo que necesitamos estar abiertos.
  • El idioma de aprender a ser vulnerables sin sentirnos débiles.
  • El idioma de ser padres que guían, no que imponen.
  • El idioma de ser cada día más líderes y menos víctimas.
  • El idioma de confiar más en nosotros mismos y en nuestra naturaleza noble.

 

El tamaño de tus problemas es equivalente a tú capacidad de evitar los atajos mentales que te conducen a interpretar lo que ves sólo desde un idioma: “el que conoces más”

 

Para trascender en muchas de nuestras dificultades hay que crear nuevos caminos, aprender nuevos lenguajes y ponerlos a prueba con práctica, ¿Quieres estrenarte en nuevos idiomas este próximo año?

 

Si llegaste a esta parte de la lectura y saltaste algo de lo anterior……..no estoy recomendándote aprender idiomas, estoy recomendándote comprometerte a aprender más sobre ti y que te entrenes en ampliar tu percepción y perspectivas como una forma de crear nuevos caminos y posibilidades...¿Interesado?.......¡Yo también!

 

Éxitos

Coach Maru García

PD: En la imagen el interior del Zellerbach Auditorium de la Universidad de Berkeley.

 

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