Como mujer inquieta, curiosa e independiente descubrir y aceptar en el pasado que no era una buena guardiana de mis necesidades y deseos (lo que ahora asumo como 100% mi responsabilidad), me inició en un viaje que me ayudó al florecimiento de mi espiritualidad, conciencia emocional y por sobre todo en el aprendizaje a amarme y aceptarme como soy.
Sentir que no he hecho lo suficiente… Sentir que hay algo que me falta… Sentir que si trabajo más y me esfuerzo más (aunque esté agotada), lograré certezas y control de mi presente y futuro; solían ser experiencias comunes con las que me aseguraba gran frustración y pobre auto-confianza.
Confiar en mi intuición y reconectar con el sentir en mi vida ha sido una experiencia de búsqueda, educación y ensayo y error constante. Si ha sido posible para mí, es posible para ti.