Hacer visible lo invisible no ocurre solo con datos.
Ni con buenas intenciones.
Requiere incomodidad real.
Requiere tensión.
Y, muchas veces, requiere encontrar el momento y “formas”de intervenir, incluso cuando puedes incomodar.
Quienes se apegaron a la declaración: “hoy día no hay problemas de falta de igualdad”….no estaban mintiendo…
estaban hablando desde un lugar donde nunca lo han tenido que ver. Estaban hablando desde sus privilegios.