Me llegó la publicidad de un taller en Guadalajara.
Adán Jodorowsky, hijo del mítico Alejandro Jodorowsky, daría un encuentro sobre creatividad.
Nunca lo había escuchado nombrar, aunque soy admiradora de su papá desde muy jóven.
Algo en su propuesta me dijo: “tienes que ir”.
Y fui.
El salón estaba lleno. Más de 80 personas.
Adán se dió el tiempo de escuchar una a una a cada persona en su búsqueda, incomodidades y deseos.
Escuchaba con una mezcla de presencia, arte y mucha ternura.
Hablaba de psicomagia, del árbol genealógico, de sanar con actos simbólicos.
Pero fue una sola frase suya la que me voló la cabeza:
“Lo único en lo que hay que tener certeza, es en el misterio.”
Ufff… Eso.
Eso justo es lo que yo creo… pero qué difícil es vivir desde ese lugar…. Desde esa postura existencial.
Le pregunté:
¿Cómo se vive confiando en el misterio?
No me respondió con palabras.
Me invitó a levantarme y pidió voluntarios para rodearme.
Me encontré en el centro de un círculo humano, con 30 personas extendiendo sus manos.
Me dijo:
Cierra los ojos. Toca las manos de las personas y reconoce cuándo sientas que “ahí es”.
Y ahí me vi.
Explorando a ciegas. Sintiendo. Buscando.
Y después de unos minutos, lo supe: aquí es.
Luego me regresaron al centro. Me dieron vueltas hasta perder la orientación.
Y la nueva instrucción fue:
Ve, reconoce nuevamente esas manos que elegiste.
Lo hice.
Y a los pocos minutos, con total seguridad dije: Aquí es.
Y era.
Eran las mismas manos.
Esa práctica fue gloriosa. Me llevó de vuelta a reforzar lo que ya sabía.
Confiar en el misterio es confiar en tu cuerpo.
En tu intuición.
En esa sabiduría silenciosa que no grita, pero siempre está.
Y que si la escuchas… te guía hacia donde es.
No hay fórmulas exactas.
No hay garantía de aciertos.
Pero cuando estamos conectadas con nuestro cuerpo, nuestras emociones, nuestros límites, nuestras sensaciones…
El misterio deja de dar miedo, y se vuelve certeza.
Es por eso que… No necesitamos saber… necesitamos sentir
Vivir con ansiedad, con miedo o en desconexión… no es natural. Es aprendido.
Y también es reversible.
Ese ejercicio me recordó lo que sé.
Me recordó las incontables experiencias similares a estas en las que confiar en mi, escucharme, sentirme es el camino más amable y certero.
Este ejercicio reforzó la idea de que no necesito hacer más. Solo volver a mí. Pero sé que no es fácil.
Porque vivir así en un mundo que te exige eficiencia, lógica, rapidez y control… es un acto de rebeldía.
Por eso te lo cuento.
Porque tal vez tú también lo has olvidado.
Tal vez tú también llevas tiempo viviendo en automático, desconectada, con una sensación constante de que algo te falta, de que no estás completamente aquí.
Si algo de esta historia te movió, escúchate.
No es casualidad.
Yo he creado un espacio para mujeres como tú: ambiciosas, líderes, exigentes, y cansadas de vivir desde el “tengo que”.
Un espacio para recordar tu sabiduría, cultivar tu intuición y volver a ti.
Se llama “Volver a Ti. Círculo de Mujeres”, y es mi programa online para acompañarte en ese regreso.
No necesitas volverte otra. Solo necesitas recordar quién eres.
¿Te animas a confiar en el misterio?
Si te sientes llamada a hacer el trabajo de fortalecerte en la relación contigo misma, los registros a mi programa están abiertos hasta el 30 de de Octubre. Iniciamos el 1 de Noviembre 2025.
Desde mi Sabiduría y Poder,
Maru García Marín
Psicólogo, Coach, Mentor y Trainer en Gestión Emocional y Liderazgo