Cuando sostener el vacío del “No saber que sigue” sea una práctica popular podremos cambiar a la velocidad de la tecnología.
¿Te has preguntado por qué la tecnología avanza cada vez más rápido y nosotros como seres humanos no podemos hacer cambios igual de acelerados?
Creo que no es por falta de inteligencia racional, es falta de autoconocimiento y falta de valentía emocional.
Para nadie es un secreto que los cambios que se gestan de adentro hacia afuera son los más duraderos, pero ¿cómo lograr este tipo de cambios si cuando tenemos emociones difíciles y desbordadas escapamos desesperadamente de nosotros mismos?
En invierno, la naturaleza entera se retira. ¿Por qué tú no? Sostener el vacío es parte del ciclo. No llenes, no apresures. Solo quédate.
El invierno no ilumina, abriga. Nos susurra que no todo se revela con luz. Algunas verdades solo emergen en la oscuridad de una pausa profunda.
El solsticio es un portal. Uno que se cruza en silencio, con ternura, con la valentía de quien ya no necesita respuestas inmediatas.
Honra tu invierno interno. No corras hacia la claridad. Habita la pausa, porque ahí también hay sabiduría.
En esta temporada de invierno te invito a:
Apreciar los caminos recorridos.
Suspender la crítica hacia emociones que se sienten difíciles de recibir y sostener.
Crear tiempo de silencio y quietud.
Conectar con nuestra espiritualidad.
Déjate acariciar por las energías de la lentitud y la introspección, con la promesa de purificarnos, soltar lo que no nos es útil y conectar con nuestra divinidad.
¿Estás listo para tomar tiempo para ti, para restaurarte, para actualizarte contigo mismo?
Desde mi Sabiduría y Poder,
Maru García Marín
Psicólogo, Coach, Mentor y Trainer en Gestión Emocional y Liderazgo
Si, definitivamente hay que pausar. Recibir los eventos de la vida, con calma, algunos dejarlos ser y otros, analizar el por qué nos afectan tan profundamente.
Con e objetivo final de: despertar nuestra esencia para vivir como lo merecemos.
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Si, definitivamente hay que pausar. Recibir los eventos de la vida, con calma, algunos dejarlos ser y otros, analizar el por qué nos afectan tan profundamente.
Con e objetivo final de: despertar nuestra esencia para vivir como lo merecemos.
Gracias Anna, por compartir tus reflexiones. Vivir conectados con nuestra esencia nos hace merecedoras, sin duda!